En 1959, la Asamblea General declaró el 20 de noviembre
como el Día Universal del Niño, fecha que se dedica
a la fraternidad y a la comprensión entre los niños
del mundo entero y se destina a actividades propias para promover
su bienestar. Precisamente, el 20 de noviembre fue la fecha en
la que la Asamblea aprobó la Declaración de los
Derechos de los Niños en 1959 y la Convención sobre
los Derechos del Niño en 1989. Como acto de celebración,
en España se inaugura el espacio: "Un año más
en la Convención: la aplicación de los derechos
de los menores en nuestra sociedad".
En septiembre de 2000, durante la Cumbre del Milenio, los líderes
mundiales elaboraron los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio
(ODM), que abarcan desde la reducción a la mitad de la
pobreza extrema hasta la detención de la propagación
del VIH y la consecución de la enseñanza primaria
universal para el año 2015. Aunque éstos están
dirigidos a toda la humanidad, se refieren principalmente a la
infancia, según indican sus ideólogos, puesto que
seis de los ocho objetivos incumben directamente a los más
pequeños y la realización de los dos últimos
objetivos también traerá mejoras fundamentales en
sus vidas.
Desgraciadamente, se siguen violando diariamente los derechos
de millones de niños y niñas en todos los países
del mundo y son muchos los retos que quedan hoy día. Así
pues, según datos de Naciones Unidas, 1 de cada 4 niños
y niñas vive en condiciones de extrema pobreza, 1 de cada
12 muere antes de cumplir los 5 años, 120 millones en edad
escolar no asisten a la escuela y 300.000 niños están
sirviendo a gobiernos o fuerzas rebeldes como soldados.