Mientras que el 6 de enero se celebra en muchos hogares españoles
el día de los Reyes Magos, en Rusia se conmemora la Navidad.
Así pues, si para alguien le resulta imposible celebrar
el 25 de diciembre esta festividad puede aprovechar la diferencia
existente entre el calendario gregoriano que sigue la Iglesia
Católica, y al que están adscritos la mayoría
de países del mundo, y el calendario juliano de la Ortodoxa.
Asimismo, la noche del 12 y 13 de enero de nuestro calendario,
los rusos festejan el "Viejo Año Nuevo", nuestra
Nochevieja, cuyo alimento principal es la mandarina.
A pesar de todo, la apertura del país moscovita a Occidente
y la laicidad de miles de rusos hacen que muchos celebren estas
fiestas dos veces. Como en España, las calles, tiendas
y casas rusas se engalanan con guirnaldas, juguetes y abetos,
convirtiéndose en una gran fiesta familiar. La figura central
de la fiesta es Ded Moroz o Abuelo Frío, el cual
visita los hogares de los niños rusos en un trineo tirado
por tres caballos, toca la puerta y entra con un enorme saco lleno
de regalos, a diferencia de Santa Claus que lo hace por la chimenea.
Además, viene acompañado de su nieta, Snegurochka
(Nieves o Nievecita), que vive en Siberia.